Guillermina Motta

19/06/2026 2.665 Palabras

Trayectoria artística y profesional La infancia de una catalanista precoz Sus padres se preocuparon siempre de darle una educación musical sólida: desde pequeña recibió clases de solfeo y teoría musical que le dieron los fundamentos técnicos de los que más tarde haría uso en su carrera. La escuela elemental la cursó en el colegio del Sagrado Corazón de Jesús, uno de los más distinguidos de la Barcelona burguesa de la época, del que fue expulsada a los doce años —con una causa que en su curriculum biográfico lleva la extraña dignidad de los arrestos políticos más ridículos: la expulsaron por catalanista. Continuar siendo catalanista en una escuela de las monjas del Sagrado Corazón en la Barcelona de 1954 requería una consistencia de carácter que en una niña de doce años era ya un indicio de lo que vendría después. Terminó sus estudios secundarios en otras instituciones y en 1960 se matriculó en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Barcelona, donde los pasillos y las cafeterías eran en aquellos años uno de los espacios de mayor efervescencia política y cultural de Cataluña.

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