Rafael Farina

19/06/2026 2.868 Palabras

Trayectoria artística y profesional La cuna del pajar y la familia gitana La llegada al mundo de Rafael Antonio Salazar Motos no pudo ser más simbólicamente cargada: su padre, el tratante de ganado Antonio Salazar Motos, conocido en los ambientes gitanos salmantinos como El Bolera, se encontraba en la feria de San Antonio de Alba de Tormes, dedicado a sus tratos, cuando su mujer Jesusa Motos Jiménez, de regreso hacia Salamanca, tuvo que detenerse en Martinamor porque le llegó el parto. No había casa disponible: el alumbramiento tuvo lugar en el pajar de los pobres, ese cobertizo semiabandonado que existía en los pueblos castellanos para dar cobijo a los gitanos errantes, los hojalateros y los cíngaros que transitaban los caminos. En ese banjaró —corral, en caló— nació quien sería llamado el Rey del Fandango, en una familia de once hijos dedicada al ganado, la trashumancia y los tratos de las ferias comarcales. El ambiente familiar era el del flamenco como respiro y como voz: su hermano mayor Rafael Salazar Motos, "Calderas de Salamanca", era también cantaor de considerable talento, y ambos aprendieron muy pronto que el cante podía abrirles puertas que la miseria mantenía cerradas.

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